domingo, 22 de marzo de 2009
La soledad le rodeaba, no se oía nada. Aun así el silencio lo rompían el sonido de sus pasos y el del frágil cascabel de cristal que le colgaba del jersey que tanto estimaba.
Los colores, antaño brillantes, se habían apagado, aún así esta seguía siendo la prenda que mas destacaba dentro del armario. El gorro que tenía dicho jersey tenía una larga punta que llegaba hasta casi la rodilla en la que al final se hallaba acoplado el cascabel de cristal, el cual sonaba cada vez que daba un paso.
Muy pocos sabían el significado de tal objeto. El sonido era un reclamo para Neko el señor de los gatos y con su ayuda conseguir lo que toda guerrera oscura desea, la oportunidad de convertirse en leyenda y posteriormente en mitto.
Ella decía que era Inmortal, y hasta que no le demostraran lo contrario seguiría siéndolo.
El camino estaba asfaltado y rodeado de altos setos, Un buen escondite para cualquiera que quisiera ocultarse de algo o de alguien.
De improviso de entre las ramas de la empalizada aparecieron dos fuertes brazos que la agarraron y la obligaron a traspasar la tupida red de ramas y ramitas. Unas cuantas eran bastante afiladas y estas rasgaron el bello rostro de la chiquilla. Cuando hubo traspasado el seto se tropezó y callo de espaldas al húmedo suelo. Esto hizo que su rostro quedara cerca del lugar en el que se hallaba el dueño de los brazos.
No debía ser mas alto que ella pero desde aquella perspectiva parecía enorme.
El primer movimiento lo hizo él al inclinarse hacia ella. Esto hizo que un extraño pensamiento acudiera a la mente de la chiquilla. En esas confusas imágenes se veía junto a ese muchacho paseando juntos y cogidos de la mano.
Sin darse cuenta los labios del chico ya acariciaban los suyos y ella los aceptaba con total normalidad.
Esta tierna escena dio a su fin él la ayudó a levantarse tendiéndole la mano.
Cuando estuvo totalmente de pié se acerco al el y los dos se fundieron en un tierno y cálido abrazo. Entonces fue cuando cada uno se apoderó del cuchillo que los dos llevaban a la espalda.
Unos instantes después los dos se hallaron arrodillados, uno frente al otro, con su propio cuchillo clavado en el vientre sangrante.
No intercambiaron ninguna palabra, y simplemente esperaron a que legara el momento de la inevitable muerte en silencio observándose el uno al otro como si fuera la primera vez.
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3 comentarios:
pues... a partir de esa cancion me inspire en escribir el texto:P
La imagenes y las canciones son muestros aliados mas fieles a la hora de entender el mundo y de buscar a Inspi
Cambiemos el mundo y guardemos el nuestro
ohhh
genial la historia...me siento confundida...jejejejeje
em...muchos saludos!
que andes bien ^^
*eme*
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